jueves, 25 de marzo de 2021

Jeovanny Benavides: “Uno como editor jamás termina de aprender”

Jeovanny Benavides. 

 Jeovanny Benavides, es Doctor (PhD) en Comunicación por la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) y tiene un Posdoctorado en Historia por el Instituto de Estudios Latinoamericanos (LAI) de la Freie Universität Berlín (Alemania). Periodista y escritor, autor de la novela Pilares de la noche vana (2019) con la cual ganó el Premio Nacional de Literatura del Ecuador Miguel Riofrío. Profesor Principal en la Universidad Técnica de Manabí.

Se involucró en el ámbito académico en el año 2006, cuando empezó labores como profesor en la Carrera de Periodismo de la Universidad Particular San Gregorio de Portoviejo, “allí estuve hasta el 2012 cuando gané un concurso público de mérito y oposición para ejercer la docencia en la Universidad Técnica de Manabí (UTM), institución en la que continúo hasta el día de hoy”, afirma.

Su carrera profesional incluye estudios fuera de Ecuador, lo que le ha servido para “tener perspectivas diferentes sobre las cuestiones académicas que se presentan en la cotidianidad. Además, se hacen contactos para diferentes eventos y publicaciones en el exterior”, asegura. Y este dato es clave, porque dentro de la academia son necesarios las redes de apoyo entre investigadores de otras universidades.

Sus líneas de investigación son: comunicación, periodismo, literatura hispanoamericana, narrativa de no ficción periodística, análisis del discurso. Varios de sus artículos dan cuenta de su trabajo investigativo y como autor académico.

Benavides es el Editor General de la Revista de Ciencias Humanísticas y Sociales (ReHuSo) de la UTM, que empieza sus actividades desde el 2016. Una publicación trimestral que de a poco ha logrado ser del interés de investigadores, docentes y estudiantes que han encontrado un medio para que sus artículos y ensayos puedan visibilizarse.

A propósito de su labor como editor general de esta revista, contacté con él desde su natal Portoviejo para enviarle un breve cuestionario y conocer su punto de vista en torno a algunos de los temas inherentes a una publicación periódica.   


 

¿Cuál es su apreciación respecto a las publicaciones académicas?

Son esenciales para difundir el conocimiento. A partir de la puesta en vigencia de la LOES surgió una fiebre por publicar. Eso fue positivo, pero también trajo consigo aspectos negativos. Hay colegas que publican trabajos con un excelente nivel, pero otros documentos son muy pobres y elaborados sin ningún rigor, solo por cumplir.

 

¿Cómo llegó a ser el editor de ReHuSo?

Yo fui editor de revista La Técnica de la Universidad Técnica de Manabí. De hecho, la fundé en marzo de 2010. Cuando regresé de hacer mi doctorado en el 2016, había un nuevo editor en La Técnica y decidí que era el momento de participar en la revista de mi Facultad de Ciencias Humanísticas y Sociales. Entonces un grupo de colegas y autoridades me pidieron que asuma la edición y así es hasta el día de hoy.

 

¿Cuál es el impacto, tanto, nacional e internacional que tiene ReHuSo?

Creo que ha sido un impacto notable, porque colegas tanto latinoamericanos como europeos han decidido publicar sus trabajos en nuestra revista. A nivel internacional vamos creciendo en cada edición.

 

¿Cuáles son los artículos que más impacto han logrado?

Los artículos vinculados a las ciencias sociales y a las áreas antropológicas, comunicativas y de educación.

 

¿En qué repositorios se encuentra ReHuSo?

ReHuSo se encuentra indexada en sitios como Latindex, Dialnet, Doaj, Clase, Oaji, Erihplus y otras.

 

¿Tiene formación como editor?

Sí, tengo un máster en edición por la Universidad Complutense de Madrid. Además, he recibido capacitaciones constantes sobre la edición, porque es un ámbito del conocimiento que me apasiona. Uno como editor jamás termina de aprender.

 

¿Se puede ser editor académico sin un título que lo avale?

Respeto a mis colegas que no cuentan con un título que los respalde. Para mí es fundamental contar con los conocimientos necesarios y con una formación de cuarto nivel que avale lo que estamos haciendo. El curandero, por más buenas intenciones que tenga, no va a ir un quirófano a practicar una cirugía, porque no es médico. Y en el campo de la edición hay muchos “curanderos” que le han hecho mucho daño a una profesión tan noble.

 

¿Qué recomendaría a quienes tienen interés en volverse editores de publicaciones académicas?

Fernando Pessoa decía: “Pon todo lo que eres en lo mínimo que hagas”. Y eso es lo más relevante. A quienes quieren ser editores les digo que se formen como debe ser en una universidad de excelencia, que aprendan de los mejores. Si deciden ejercer la edición, que sea porque les apasiona, porque en realidad aman esta profesión. No hay nada que cause más frustración en el ser humano que hacer algo que no queremos o estar en un lugar donde no nos sentimos a gusto, y si se dedican a la edición porque no les queda de otra o porque así se lo han asignado, creo que es hora de que piensen seriamente en dedicarse a otra cosa. Malos editores hay por montones, sean de los buenos.

viernes, 19 de marzo de 2021

Rocío Piguave Pérez: “El investigador es quien en función de sus fortalezas ante las oportunidades se mantiene y sigue”

Dra. Rocío Piguave Pérez, docente-investigadora.

 

Rocío Piguave Pérez, es una docente-investigadora de amplia experiencia y trayectoria en Manabí, con publicaciones en el área de Administración de Empresas. Su perfil académico incluye una maestría en Gerencia de proyectos sociales y educativos, y un PhD en ciencias pedagógicas. Actualmente es la directora del Departamento de Investigación e Innovación Tecnológica de la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí (Uleam).

Su más reciente publicación, donde comparte la autoría con un grupo de docentes-investigadores de la Uleam, se publicó a finales del año 2020: Estudios de la averrhoa carambola. Oferta y demanda específica en el mercado local. Un libro que es parte del proyecto “Productos con valor agregado a base de la Averrhoa Carambola (fruta china), transformando la matriz productiva hacia una nutrición saludable de la población manabita”.

A propósito de este reciente libro, contactamos con ella, quien nos recibió en su hogar, donde dialogamos extendidamente en torno al tema de su publicación y del proyecto investigativo, uno que busca explotar comercialmente, mediante la creación de productos, la carambola, una fruta que más se ha cosechado para el consumo interno y no con un enfoque comercial.     

Portada del libro donde la entrevistada comparte autoría con un grupo de docentes-investigadores.

 

¿Cuántos años ha tomado esta investigación?

Desde el año 2017, en que un grupo de investigadores de la Uleam decidimos proponer un proyecto multidisciplinario enfocado a la nutrición saludable de los habitantes de Manabí.

 

¿Podría considerarse esta investigación una de las pioneras desde una universidad?

A nivel del estudio teórico la Universidad Politécnica Salesiana y la Espol tenían ciertas investigaciones, pero de tercer nivel; en este caso a nivel de Manabí a través de docentes se hizo una investigación específica.

 

¿Les tocó empezar desde cero en Manabí?

No había datos cuantitativos de la cosecha de la carambola en Manabí, era muy general la información, por tanto, ahí es donde hicimos muchas investigaciones sobre la cosecha de la carambola en nuestro medio; tampoco existía investigación científica respecto a los valores nutricionales de nuestra cosecha en la provincia. Así que hicimos, desde el laboratorio de agroindustria de nuestra universidad y privados, estudios fisicoquímicos de la fruta.

Averrhoa carambola, también conocida como fruta china.

 

¿La carambola como propuesta productiva?

En toda esta trayectoria investigativa se confirma que la carambola es una fruta que tiene contenidos nutricionales y vitaminas como la c, entonces en este momento es una oportunidad para emprender, no solo de la universidad sino también de otras industrias. Y por supuesto van a repercutir en la salud de los habitantes.

 

¿Por qué tendrá una repercusión en la salud?

Dentro de las investigaciones que hicimos se confirma que los jugos en nuestro medio, los posicionados que están en el mercado manabita y que se consumen frecuentemente a nivel de toda la población, solo alcanzan hasta un 15% de jugo natural, el resto es químico, perseverante, colorante…

Hicimos una constatación a través de otra investigación a los subcentros de salud, la misma se refiere en uno de los libros que tenemos sobre la asociación de enfermedades con el haber consumido jugos. En este momento tenemos estadísticas en donde la población manabita consume estos jugos con colorantes y preservativos químicos que hacen que se incrementen, por ejemplo, niveles de la diabetes, problemas de colesterol, y otros que se asocian como enfermedades.

 

¿Entonces lo que proponen es que la fruta esté lo más natural posible?

Así es, justamente a finales del año 2020, en los laboratorios de nuestra Facultad de Agropecuaria, a través de docentes expertos en el tema, junto a estudiantes, se elaboraron los productos con las normas Inen, para que no perjudiquen a la población que va a consumir estos jugos. Hicimos seis propuestas-productos, que se elaboraron sin químicos ni colorantes; pensando en la población manabita y en general.

Muestra del proyecto de jugo de carambola.

 

Y en cuanto al ámbito comercial ¿Es posible que los productos elaborados con esta fruta funcionen? ¿Hay consumidores?

Por supuesto que sí, porque se hizo dentro del plan de negocio y para poder posicionar una marca hay que hacer los estudios de mercado. La población sí desea consumir los productos de la carambola, inclusive los agricultores desean vender su producción y es una oportunidad para el mercado manabita.

Desde la universidad estamos en el proceso del registro en el Senadi de las marcas de estos productos de la carambola, como una oportunidad donde los estudiantes promuevan estos emprendimientos, porque ya está la investigación de mercado, la investigación de la oferta y también los estudios químico y físico respecto a la fruta y está también la prueba de mercado…

 

¿Cuándo se realizó la prueba de mercado?

Se la realizó en 2019, dentro del campus universitario, en Manta, participaron más de 700 personas (entre comunidad universitaria y población en general) que consumieron y degustaron el producto; de esa degustación salió una frecuencia de mayor consumo y mejora de producto, en ese estado lo que hicimos a finales de 2019 e inicio de 2020 fue mejorar de acuerdo a la degustación de las personas que se acercaron.

 

Dentro de los emprendimientos que se presentaron en la prueba de mercado ¿Cuántos de estos se han realizado a la fecha?

Una vez que se hizo la prueba de mercado el objetivo fue hacer el registro de las marcas, pero es un proceso que toma su tiempo. Sin embargo, tenemos el modelo de negocio en donde deben participar los estudiantes como una oportunidad de reactivación económica y que puedan ellos ir posicionándose en un mercado, incluso para fortalecer su perfil profesional, donde se confirma que sí hay demanda.

Dra. Piguave Pérez junto a un grupo de estudiantes de la Uleam.

 

¿La pandemia detuvo el proyecto?

Toda esta situación de la pandemia nos ha limitado a poder entrar en el mercado. Hemos hecho encuentros y conversatorios con el gobierno local, y otros aliados estratégicos, que nos van a ayudar a que este emprendimiento se haga realidad, porque consumir jugos es una alternativa con la carambola.

 

¿Y solo se han enfocado en jugos o hay más variedad de productos?

Se está presentando también las compotas o las mermeladas que sería un mercado para los niños, un alimento natural como helados y otros. Por ejemplo, de ese proceso de producción de los jugos, el bagazo, que se llama generalmente, se va aprovechar para hacer las barritas nutritivas que en estudio de la oferta no hay y sería un complemento nutritivo para niños y todo tipo de personas que lo pueda consumir.

 

¿La Uleam, más allá de respaldar la investigación, también va a invertir para que la marca pueda surgir?

Ese es el objetivo, en este caso de los investigadores como docentes involucrados con los estudiantes y los aliados estratégicos. La universidad va asumir en este periodo el registro de la marca porque cedemos los derechos; una vez que ya tengamos el registro viene la aplicación del modelo de negocio, inclusive están preparados videos y poster científicos, que estudiantes de Administración de Empresas, con apoyo de la Facultad de Comunicación han elaborado, para difundir a la población manabita. Esta va a ser nuestra primera meta, dar a conocer los componentes nutricionales que tiene la carambola y todos los beneficios para nuestra salud. Una vez que pase todo este proceso se dará la ruta para empezar la producción. 

También se compraron algunos equipos y herramientas para el laboratorio de agroindustria, pero con la pandemia se trastocó el objetivo de que este laboratorio pueda producir de acuerdo al mercado meta.

Entrevistador dialogando con la Dra. Piguave Pérez.

 

¿Cuánto han intervenido, en estas investigaciones, los estudiantes?

Los estudiantes han estado desde el 2017 permanentemente, estudiantes de agropecuaria, de la carrera de ingeniería comercial, marketing, inclusive en el primer proceso investigativo de las marcas que más consumen los manabitas en jugos envasados lo hizo medicina, y comercio exterior hizo modelos de negocios para el mercado internacional, específicamente el mercado de Miami. Es necesario que los estudiantes comprendan el proceso metodológico que conlleva hacer un emprendimiento, porque no solo es generar una idea sino conocer, como en este caso que se trabajó con la carambola, los contenidos nutricionales de la fruta, y hacer de manera responsable el plan de negocio.

 

¿Y el escenario es apto para esta clase de proyectos?

De acuerdo a las investigaciones realizadas en Manabí tenemos más de 18.000 mipymes, pero confirmamos que en menos de dos años estos negocios están cerrando, entonces el propósito es hacer emprendimientos sostenibles a largo plazo, por eso queremos que las cosas se hagan paulatinamente de acuerdo a los objetivos, para no abrir y en poco tiempo cerrar el emprendimiento.

Dra. Piguave Pérez junto a su libro de reciente publicación.

 

¿Tiene fecha de cierre el proyecto de investigación?

Será en este periodo. Al cerrar este proyecto los resultados investigativos serán tres libros más la marca registrada de los productos. Ahí viene el proceso de integración de las funciones sustantivas, para a través de un proyecto de vinculación pueda manejarse el emprendimiento con los alumnos y comunidades.

 

¿Cuál es su mensaje para quienes están detrás de proyectos investigativos?

Que no importa las debilidades, en todo proceso investigativo siempre habrá situaciones complejas de toda índole, pero el investigador es quien en función de sus fortalezas ante las oportunidades se mantiene y sigue. Uno se traza un objetivo como investigador y todo mi equipo hasta ahora se ha mantenido; un equipo multidisciplinario de docentes de economía, marketing, ingeniería comercial, agropecuaria, turismo inclusive. Estamos comprometidos en que estos resultados se apliquen, que no se queden solo en libros, sino que se hagan realidad a través de los proyectos de vinculación.